Amanda de la Rosa, de residuos y chácharas a obras de arte.




Amanda de la Rosa nació en San Antonio Texas, pero es totalmente chilanga. Desde niña, siempre fue rebelde y activa, lo que se refleja en su arte ambientalista. Estudió comunicación y tiene una carrera destacada como directora y guionista; sin embargo, hace algunos años decidió dedicarse de lleno a su pasión: las chácharas y el arte.



"Frida" by Amanda de la Rosa. Foto: Rizoma

Amanda pertenece a una familia de ecologistas. Antes de que el veganismo y el activismo en pro de los animales se pusieran de moda, ella ya era 90% vegana y su vida había estado dedicada al cuidado del medio ambiente, sobre todo en lo que respecta a la limpieza de ríos y protección de animales en Veracruz. Además, cada año recicla y reutiliza miles de objetos inútiles que transforma en obras de arte.


"Isla del Pacífico" by Amanda de la Rosa. Foto: Rizoma

Como directora y guionista es conocida por su opera prima María Bonita, que escribió a partir de la experiencia que vivió cuando era adolescente y María Félix, “La Doña”, se hospedó unos días en casa de sus papás para inaugurar el Museo de Antropología de Xalapa. Una grata experiencia que la llevó a ser selección oficial en 33 festivales nacionales e internacionales después de haber sobrevivido a una pesadilla, que también le dejó un Best Seller como escritora: “¿Dónde está Paulette? Crónica de una testigo”, de Editorial Océano fue uno de los libros más vendidos y comentados del 2010.



"La calavera" by Amanda de la Rosa. Foto: Rizoma

Como artista, ama las chácharas y desde que era niña se ha dedicado a juntar objetos de todo el mundo. En su taller tiene decenas de cajas en donde puede identificar de dónde viene cada objeto y la historia que lo llevó ahí. Rodeada de sus últimos cuadros con retratos de Frida Kahlo, Osho y Tláloc, nos confiesa su conflicto de amor vs. odio por las chácharas, ya que esa ilusión infantil de atesorarlas se desvanece cuando se da cuenta del grado de contaminación que estos objetos de plástico y otros materiales generan, si acaban en el mar.


"Energía Femenina" by Amanda de la Rosa. Foto: Rizoma

En sus obras se pueden encontrar objetos como corchos, cables, pilas, celulares, encendedores, muñecos de rosca y miles de residuos más que aprovecha para formar composiciones de paisajes marítimos, mandalas, dioses prehispánicos, calaveras, retratos y cualquier tema o proyecto vinculado con su esencia artística, femenina y ambientalista. Pueden conocer más sobre la vida y obra de Amanda en su sitio web amandadelarosa.com y en su canal de YouTube pueden ver el cortometraje María Bonita y el proceso de otras obras.