El templo de Mixcóatl en medio del Periférico, en la Ciudad de México.

#ZonaArqueológicaMixcoac

San Pedro de los Pinos, CDMX.


Restos del templo de Mixcóatl "dios de la cacería" a un costado de la lateral de Periférico en la CDMX. Foto:Rizoma

Es común pasar por la lateral del Periférico, de sur a norte, a la altura del Costco de San Antonio y no darse cuenta de la Zona Arqueológica de Mixcoac conformada por cimientos de piedra rodeados de áreas verdes, que se encuentra a un costado de la vía más importante de la Ciudad de México. Si uno le pregunta a los vecinos de la colonia San Pedro de los Pinos, muchos venían a jugar aquí cuando eran niños. Este lugar tiene mucha historia, desde su construcción y uso en dos etapas prehispánicas distintas, hasta su descubrimiento y exploración arqueológica a inicios del siglo XX.


Eduardo Noguera excavando la estructura dedicada al dios Mixcóatl en 1920. Foto : Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología tomada de la línea del tiempo de la Sala Introductoria.

Cuenta la leyenda que en 1916 el historiador Francisco Fernández del Castillo pasaba casi todos los días por la estación Berlín del Tranvía de Tacubaya y observaba las elevaciones en el llano de San Pedro de los Pinos, que siempre se habían considerado lomas naturales. Un día decidió bajarse del tren y revisar aquellos montículos descubriendo que se trataba de restos de estructuras arquitectónicas cubiertas por la vegetación al paso del tiempo. Así fue como en 1920, Manuel Gamio comisiona al arqueólogo Eduardo Noguera a realizar las primeras exploraciones arqueológicas en el "Teocalli de San Pedro de los Pinos".


Obras del metro. Foto: La Ciudad de México en el tiempo

Más tarde, en 1961 como parte de los trabajos por la construcción del Anillo Periférico se realizan otra serie de excavaciones y luego en 1968, el Comité Cultural de las Olimpiadas apoya los trabajos de consolidación de las estructuras arqueológicas. En 1981, se realizan trabajos de salvamento por la construcción de la Línea 7 del metro y posteriormente se construye el centro cultural. Fernández del Castillo fue el primero en identificar a este lugar con el glifo de la Serpiente de Nubes con el que se representa a Mixcoac en el Mapa de Upsala elaborado en 1550. Conforme se fue excavando el sitio y sobre todo con los hallazgos arqueológicos durante la construcción de la estación del metro San Antonio se identificaron las dos etapas constructivas: una Teotihuacana del Clásico (400-600 dC:) y otra Mexica del Posclásico (900-1521 d.C.).


Restos de muros de conjuntos habitacionales que representan las dos etapas constructivas en la Sala Introductoria de la Zona Arqueológica de Mixcoac. Foto: Rizoma

El lugar permaneció cerrado por mucho tiempo, hasta que el pasado 24 de agosto de 2019, el INAH reabrió sus puertas habilitando la zona arqueológica con un sendero que conduce a la sala introductoria debajo de los carriles laterales del Periférico, donde una línea del tiempo corre paralela a los restos de estructuras habitacionales contrastando la piedra y la tierra que las conforman. Al salir de la Sala Introductoria, el sendero conduce a la parte principal del sitio, la explanada central. Ahí se localiza el Templo de Mixcóatl, dios-hombre cazador que guió a varias tribus Chichimecas desde el norte de México hasta este lugar. De acuerdo con el calendario nahua, cada año en el mes Quecholli, se celebraban las fiestas dedicadas a este dios, previas a la temporada de cacería entre finales de octubre y principios de noviembre, aproximadamente. Es increíble que este templo haya sobrevivido al paso del tiempo y del Periférico. Vale mucho la pena conocerlo.

Mixcóatl representado en el Códice Borgia. Foto: Revista Arqueología Mexicana.

La Zona Arqueológica de Mixcoac se ubica en la calle Pirámide N° 7, a un costado del Centro Cultural La Pirámide y del Anillo Periférico, en la colonia San Pedro de los Pinos, alcaldía Benito Juárez. A unas cuadras del Metro San Antonio. Horario: lunes a domingo de 9:00 a 17:00 horas. Entrada gratuita.


Restos del templo de Mixcóatl de la etapa Mexica. Se cree que funcionaron para sacerdotes o danzantes más que para habitarlo, por sus dimensiones. Foto: Rizoma